Receta de galletas Margherite di Stresa
Estoy limpiando fotos, ordenando recetas, probando platos nuevos, pero siempre vuelvo a los clásicos. Las Margherite di Stresa son un clásico para mi, y deberían serlo también en tu casa. La receta la publiqué originalmente en mi blog personal (antes Lions & Pancakes, ahora annalibera), pero ya es hora de que salgan aquí también.
Gracias, siempre gracias a Elena de Comida de Mama por habérmelas descubiertas. Una de las muchas deudas que tengo con ella.
MARGARITAS DE STRESA
Para unas 45-50 galletas
- 250 g de mantequilla blanda
- 120 g di azúcar glas, más para espolvorear
- la piel de medio limón rallada fina
- una pizca de sal
- un poco de vainilla molida
- 4 huevos duros (las yemas)
- 200 g de Maizena
- 200 g de harina de repostería
Calentar el horno a 200°C.
Pasar las yemas de huevo duro por un tamiz (un colador de té por ejemplo). Las claras cocidas no es necesario tirarlas, pueden utilizarse para un relleno de sandwich, con mayonesa y lechuga!
Poner en un bol la mantequilla en trocitos, el azúcar glas, la ralladura de limón, la sal y la vainilla, las yemas tamizadas, la Maizena y la harina. Amasar rápidamente con las manos hasta obtener una masa homogénea. Para que tome cuerpo se puede ir apretando la masa – será algo friable, no elástica. Lo fundamental es que quede junta.
Formar una pelota y luego aplastarla en un disco. Envolverla en film transparente y ponerla a reposar en el frigorífico unos 20 minutos.
Extender la masa y recortar las galletas. Se puede extender la masa de la forma más tradicional – poner un poco de harina en la encimera, e ir extendiendo con el rodillo. Yo utilizo una técnica que aprendí de El Rincón de Bea, que me da muy buenos resultados con todas las galletas de este tipo: se trata de extender la masa entre dos hojas de papel sulfurizado. De esta manera no hace falta utilizar harina (que podría perjudicar la consistencia de las galletas).
Poner entonces en la encimera una hoja de papel sulfurizado, encima la masa, y encima otra hoja de papel. Con el rodillo se va aplanando la masa hasta llegar al espesor deseado -en el caso de las Margherite tiene que quedra bastante grueso, 1 cm.
Cortar las galletas con un corta pastas, idealmente uno en forma de flor de 5 cm de diámetro. Disponer entonces las galletas distanciadas entre sí en una placa de horno cubierta de papel sulfurizado. Con el pulgar formar un hueco (sin llegar al fondo) al centro de cada margarita. En cada bandeja caben unas 20 galletas, así que habrá que hornearlas en dos tandas.
Hornear cada bandeja unos 10 minutos, a 200ºC. Las galletas se quedarán de un color bastante claro, así que hay tener cuidado de no hornearlas demasiado.
Dejar que se enfríen en la bandeja y espolvorearlas con azúcar glass.
Estas galletas tiene muchísimos méritos. Son fáciles de hacer. Son muy buenas. Se conservan muy bien. De hecho mejoran con el tiempo – y hablo de unas semanas. Son perfectas para regalar.





Anna, me flipa lo de la yema del huevo duro. Las voy a probar este fin de semana…